domingo, 27 de mayo de 2018



                                       REPÚBLICA ARISTOCRÁTICA
             Se conoce como República Aristocrática (1895-1919) a la época de la historia del Perú caracterizada por el dominio político de una oligarquía dedicado a la agroexportación, minería y las finanzas, por medio del Partido Civil. El término fue acuñado por el historiador Jorge Basadre.
El periodo comienza con el ascenso al poder del político y abogado arequipeño Nicolás de Piérola lo que marca el inicio de una sucesión de gobiernos elegidos democráticamente, hasta el golpe de Augusto B. Leguía en 1919. La única interrupción de esta sucesión se produce en 1914 cuando, debido a diferencias entre el Partido Civil y Guillermo Billingurst, el general Óscar R. Benavides da un golpe de Estado para convocar a elecciones generales. Es el periodo más largo

de sucesión democrática en la historia del Perú e inicia la historia republicana de este país en el siglo XX.
A grandes rasgos, las características de este periodo son las siguientes:
    ·     Dependencia económica hacia el capitalismo inglés.
    ·     Desarrollo de nuevas actividades económicas: agro-exportación (azúcar y algodón), extracción  cauchera y la extracción petrolera.
    ·     Predominio político del Partido Civil en el poder ejecutivo y legislativo. El Partido Demócrata o pierolista se constituyó en la oposición, aunque progresivamente fue mermando su presencia en la escena política. El civilismo sufrió, sin embargo, un cisma, dividiéndose en el civilismo clásico y en el leguiísmo.
    ·      Surgimiento de los movimientos obreros organizados (anarcosindicalismo).

Nacimiento de la República Aristocrática

José Pardo Barreda y Manuel Candamo, dos de los principales miembros de los Los veinticuatro amigos, grupo oligarquico que gobernó al Perú durante la República Aristocrática.
La situación colonial del país continúo luego de la independencia pero esta vez ya no dependiendo de España sino a través de la dependencia del capital europeo y norteamericano, y es particularmente durante la República Aristocrática en que la dependencia al capital norteamericano se empieza a forja. La República Aristocrática es el periodo de la historia del Perú comprendido entre los años 1895 a 1919 caracterizado por la sucesión de gobiernos dirigidos por la élite política y económica del país, marcado por la alianza entre las elites política y económica para poder gobernar el Perú, eliminando cualquier otro tipo de propuesta política que no proviniera de este consenso.
           Consenso de fuerzas políticas
Se inicia con el consenso de las dos fuerzas políticas predominantes, civilistas y demócratas, para derrocar a Cáceres. Seguida por la alianza entre Piérola y la oligarquía civilista quienes necesitaban una figura con gran respaldo popular para poder pacificar el país, convirtiéndose así Piérola en su “hombre a caballo”. Piérola permite tener una estabilidad política desde 1895 hasta 1899, año en que transfiere el poder a los civilistas quienes lo toman hasta 1919, ya que durante el periodo de Piérola, estos habían logrado ocupar los puestos públicos estratégicos como el Aparato Electoral lo que les permitió manipular las elecciones, permitiendo la derrota de los demócratas.
        Los políticos siempre representan a algún grupo de poder económico, lo que no fue la excepción durante este periodo. El consenso político entre los partidos civilistas y demócratas representaban los intereses económicos de los hacendados azucareros de la costa, los industriales, los comerciantes, las élites terratenientes de la sierra y otros. Cuyo objetivo era favorecer las inversiones y controlar a las masas.

             Crisis europea
            Pero este periodo no solo estuvo caracterizado por el consenso político sino también por la crisis económica que golpeó Europa entre 1893 -1894, lo que produjo en el Perú la reducción de las inversiones extranjeras, así como el aumento de las Inversiones Nacionales. Lo que produjo que los exportadores pudieran estar listos para exportar una vez que Europa salió de la crisis en 1895 y empezara a demandar productos como el azúcar, lana, algodón, café, cobre, zinc, plomo. Los exportadores también se vieron beneficiados por el tipo de cambio favorable al contarse con una divisa fuerte. Este boom exportador permitió que las ganancias se reinvirtieran para modernizar las plantas exportadoras.
        También permitió que las ganancias se reinvirtieran en las industrias de manufacturas locales, ya que los asalariados del sector exportador se habían convertido en un gran mercado para los productos de estas industrias.
 La falta de importaciones debido a la crisis europea hizo que también se invirtiera en la producción de piezas para las maquinarias de los ingenios azucareros y fundiciones.
             Reformas iniciales
               El Gobierno de Piérola llevó a cabo una serie de políticas económicas y fiscales: una de las más importantes fue poner barreras arancelarias a los productos importados de tal forma de fomentar la industrialización por sustitución de importaciones. Otra medida para incentivar el comercio hacia el interior del país fue la de caminos, por la que movilizó a los nativos de las comunidades aledañas.
           En el plano tributario, “eliminó” el Tributo Indígena con el fin de dejar sin rentas a las Juntas Departamentales que simpatizaban con Cáceres, su enemigo político. Esto no significa que eliminó la carga tributaria al indígena, pues por el contrario, ellos fueron afectados usando el impuesto a la sal lo que originó las protestas de los campesinos que fue reprimida violentamente causando muchas muertes.
Las Fuerzas Armadas habían sido desde el inicio de la república el estado mismo, la guerra con Chile y el Perú.
          La exclusión y la opresión
             El otro lado de la bonanza económica fue la exclusión y la opresión. El gobierno de Piérola fue autocrático, “paternalista”, y no democrático. Se opuso a la ley que permitía el voto de los que no sabían leer ni escribir. Como los sectores populares no podían votar, y solo lo podían hacer los sectores acomodados se garantizaba la continuación de los gobiernos conservadores. Como consecuencia las clases bajas no se integrarían al poder político y sus demandas no serían escuchadas.
           Sumado a ello, Piérola continuó con la política de Cáceres respecto a los hacendados de las regiones del Perú, uniéndose a ellos para restaurar las relaciones jerárquicas de autoridad que se habían destruido durante la guerra. Usando la represión y la exclusión si las clases subalternas no lo aceptaban.
     El gobierno central dependía de los gamonales -los grandes señores feudales de la sierra- para controlar el descontento de los campesinos. Así los representantes de los gamonales que obtienen cargos para el congreso en las elecciones regionales apoyan al gobierno central a cambio de que este deje gobernar a los gamonales a su antojo.
                     Inicio de la dependencia económica

               La minería:
            La minería en la sierra revivió después de la guerra, con el impulso que la minería de plata de Casapalca explotada por empresarios de la zona desde 1880, y siguió con el descubrimiento de nuevas minas en Morococha en el año 1890. Pero en 1892, dos hechos ocurren: primero, la caída internacional del precio de la plata y luego la suspensión de la acuñación de la monedas de plata en el país, hizo de que las ganancias de los empresarios mineros de plata cayera. Por la misma época se inicia el boom internacional del cobre que algunos empresarios locales empiezan a explotar. Alrededor de 1893 se terminó de construir el tren de La Oroya, lo que hará más accesible las minas de Morococha y Cerro de Pasco, y permitirá que las inversiones norteamericanas ingresen y compren a precios muy altos la mayoría de minas e incluso la fundición de Casapalca. Estas inversiones norteamericanas estaban financieramente a la par del estado peruano y muy por encima de los mineros peruanos.
           El ingreso de los capitales estadounidenses permitió la expansión de la minería por el uso de nueva tecnología, pero dejó esta zona del país en el atraso debido a que las utilidades de esta explotación se fueron a los Estados Unidos. Además el Estado Peruano no reguló este sector lo que permitió a estas compañías hacer las cosas a su gusto. Como resultado de esto la tasa interna de retorno de la Cerro de Pasco Copper Corporation fue del 55 %, más alta que la de las 3 compañías chilenas del cobre que solo alcanzaban el 35%.
        Cuando las minas eran explotadas por los empresarios locales el dinero producto de las utilidades se reinvertía en la región en la producción agraria y en el comercio de la región. Impulsando incluso el cultivo del café en la ceja de selva peruana. Cuando llegan los norteamericanos las utilidades no regresan pero a pesar de eso queda suficientemente dinero para generar producción y comercio, originando la creación de una nueva élite regional en el centro del Perú, conformada por mineros, hacendados y comerciantes.   
Los hacendados y los campesinos en la Sierra
       La relación entre los hacendados y los campesinos se va a caracterizar por el cercamiento de las comunidades. Debido a que los hacendados y empresarios buscan expandir sus tierras para incrementar sus cultivos, estos echan ojo a las posesiones de los campesinos y de las comunidades campesinas. Estas últimas que ya se encontraban debilitadas por la guerra, al reducirse su población masculina y la cantidad de cultivos, fueron presa fácil de la usurpación de tierras por parte de los hacendados quienes recurrieron a los cobros coactivos por deudas o a la compra forzada. Empieza a germinarse las causas de la violencia, al formarse los grandes latifundios, dirigidos por hacendados déspotas, y por los que muchos campesinos se quedan sin tierra.
        La situación en la sierra sur tiene un tinte diferente debido a la exportación de lana hacía Gran Bretaña. Estas exportaciones se habían duplicado entre el periodo de 1885 – 1895 y 1920 pasando de 2624 toneladas métricas de lana a 5286. Existían dos tipos de lanas: las de baja calidad producidas por los hacendados en gran escala, y las de alta calidad que provenían del altiplano y que se vendían a comerciantes arequipeños. Formando una economía de producción e intercambio entre los campesinos, comerciantes y hacendados.

La Costa: El azúcar y el algodón
          Por otro lado en la costa norte, el azúcar era el primero de los productos peruanos de exportación ya desde antes de la guerra, el ingreso de nuevos inversionistas permitió revivir esta industria. De los antiguos hacendados algunos sobreviven y algunos venden por quiebra. Durante la república aristocrática existieron 2 booms: el primero en 1890, en el que las ventas crecieron en 83%, y el segundo en 1914- durante la Primera Guerra Mundial- en el que las ventas crecieron en 77%.
          Asimismo, en la costa central específicamente en Ica y Cañete, se producía el algodón. Este era el segundo producto de exportación. Los hacendados algodoneros no tenían tanto peso político y económico como si lo tenían los hacendados azucareros. Por otro lado, esta industria beneficio tanto a los grandes productores como a los campesinos, ya que los cultivadores de algodón daban tierras a cambio de la mitad de la producción y también contrataban migrantes de la sierra para cultivar sus mejores campos, quienes luego regresaban a sus tierras y reinvertían en sus propios cultivos.

El boom del caucho

Barones del caucho de diferentes nacionalidades afincados en IquitosPerú.
La economía en la selva se desarrolló entre 1880 y 1920. En 1880, Europa y EEUU demandan alta cantidad de un producto llamado caucho, por lo que Perú y Brasil se convierten en exportadores de este producto, el cual provenía de la recolección en los árboles de goma que existían y no de ninguna plantación. La extracción la realizaban los indios nativos quienes fueron semi-esclavizados obligados a trabajar y quienes morían de desnutrición y enfermedades. Esto produjo un escándalo internacional por el trato que se le dio a los nativos por parte de la Peruvian Amazon Company entre 1908 y 1912. Los principales "barones del caucho" fueron Fermín Fitzcarrald y Julio César Arana, quienes usaron el dinero de las ganancias en importaciones lujosas y para mantener sus estilos de vida. En 1912, sus exportaciones alcanzaron el 30% de las exportaciones totales, sin embargo no desarrollo la economía de la zona debido a la falta de eslabonamientos con la economía nacional. Finalmente, en 1915 los precios del caucho empezaron a caer, debido a que la oferta de este producto se vuelve mayor y que la producción del lejano oriente más industrializada, acaparara la producción de este producto. Así en 1920, el boom del caucho concluye y la economía amazónica se volvió a estancar.
El petróleo: El enclave extranjero
Nuevamente la explotación primaria era hacia donde se orientaba la demanda extranjera. La explotación del petróleo que estaba en manos de empresas extranjeras se ubicaba en la costa norte del Perú, Piura y Tumbes. En 1904, la explotación de este recurso aumenta debido al aumento de la demanda nacional e internacional. Un poco antes de la Primera Guerra Mundial la Standard Oil de New Jersey compra los campos petrolíferos que estaban en manos de los británicos (yacimiento La Brea y Pariñas). Esta empresa es más conocida en el Perú como la International Petroleum Company (IPC), las ganancias de la IPC eran altísimas y los impuestos escandalosamente bajos, ya que tenían el poder suficiente para manejar a los políticos.
La postura dependentista
Esta teoría dice que el subdesarrollo es responsabilidad de la élite que sobrevivió a la guerra con Chile. Esta élite que estaba formada por un círculo de familias acaudaladas –de 30 a 40- llamada “burguesía” o “plutocracia”, quienes ganaron el control del Estado y sus recursos y los uso para sus intereses individuales y de clase. En primer lugar, esta élite promovió las exportaciones pero no la industrialización, además operó en forma rentista, para finalmente, unirse a los gamonales y los capitalistas extranjeros. Esta élite careció de un “Proyecto Nacional” para el desarrollo, y solo promovieron sus intereses de clase limitados y egoístas. Es decir, subordinaron económicamente al país y lo pusieron en riesgo, al sobreespecializarse en la producción de las mercancías para la exportación - controlada por la élite, y al depender en exceso del capital y de los mercados extranjeros.
Jorge Basadre los describía así: El Partido Civilista expresión política de este grupo estaba formado por: Grandes Propietarios Urbanos, Productores de Azúcar y Algodón, abogados famosos, médicos notables, etc., que vivían en un mundo integrado por matrimonios entre grupos familiares. Gilbert decía: «el núcleo de la élite es un grupo: Los 24 amigos quienes se reunían en el Club Nacional a discutir el manejo nacional, formaron parte de este grupo 2 presidentes, 8 ministros de economía, los propietarios de los diarios, así como los oligarcas del guano».
Ideología de la República Aristocrática
El modo de pensamiento y las ideas en este periodo, estaban marcadas por la perspectiva elitista del gobierno, y por un marcado desprecio hacia las clases populares. Se pensaba que el gobierno debía ser de una élite exclusiva, poderosa, represiva y aristocrática, su visión era europeizante tratando en lo posible de establecer parámetros de creación, de gobierno, de educación, de moda y de estilos de vida y giros lingüísticos ingleses y franceses principalmente, se sentían de este modo más cerca de Europa que del mismo interior del Perú, pues vivían en las zonas más exclusivas de Lima centro de contacto del Perú con el exterior, con escaso o nulo conocimiento de los padecimientos de los trabajadores y obreros de sus fábricas, minas y haciendas de la costa y sierra del país. Además, este periodo de la historia fue marcado por una poderosa imagen racista y despreciativa hacia el elemento humano y cultural autóctono, a los que consideraban bárbaros. De este modo la aristocracia peruana vivía de espaldas a los sectores populares y culturales del país.
Los conflictos políticos, sociales y rurales
La república aristocrática no fue estable, pues existieron pugnas de poder debido a las rivalidades individuales y entre los distintos clanes. Estas facciones se agrupaban en torno a los caudillos; dentro del partido civil estaban Leguía, Villanueva y Pardo. En el congreso igual había grupos de seguidores de Piérola, Leguía y Pardo. Este faccionalismo y pugnas de poder llegó a su clímax con la escisión de parte importante del civilismo cuando Leguía estaba en el poder, llevando al debilitamiento del partido civilista.
La clase obrera no era homogénea, en el Perú estaba dividida por su extracción social y además por la geografía. Los trabajadores más organizados eran los que estaban en Lima y fundamentalmente los ligados al sector exportador eran los que podían conseguir mejoras a sus reclamos. El mutualismo que asoció a los trabajadores durante muchos años, cedió paso al anarquismo que fue la forma que vieron los trabajadores para reclamar por sus bajos salarios y terribles condiciones laborales. Con el apoyo de los obreros se elige al primer presidente populista del Perú, el cual es luego derrocado por la élite a través de las fuerzas armadas.
Con el inicio de la Primera Guerra Mundial tanto las importaciones como las exportaciones se vieron afectadas, pero una vez que la demanda extranjera se reinició produjo ganancias inesperadas con la subida de precios de los productos, es en este periodo que la minería y el petróleo pasan completamente a manos de un monopolio de empresas extranjeras. Y es aquí cuando los estadounidenses empiezan a tener más preponderancia en la economía del país.
Esta época de bonanza hizo que las élites se dedicaran intensamente a la exportación basada meramente en la acumulación de riquezas descuidando la producción de manufacturas nacionales para el consumo interno, lo que sería una de las causas del posterior empeoramiento de las condiciones económicas de los trabajadores y de conflictos sociales.
Debido a las perturbaciones de la guerra, ocurre en la sierra sur del Perú el levantamiento de Rumi Maqui (Teodomiro Gutiérrez Cuevas) -un anarquista- que trató de agrupar a los indígenas en contra de la explotación y abusos que los campesinos recibían de los gamonales, apelando a una imagen ancestral y mesiánica, trató de crear ciertas reformas legislativas y educativas este movimiento al elegir representantes- que no tenían origen campesino- en los pueblos de la zona, el movimiento fue sofocado duramente y Rumi Maqui huyó.
Los movimientos obreros y sindicales se vieron alentados también por la Revolución Rusa que prometía el surgimiento de un país donde los trabajadores serían los dueños de su destino y en el que no serían explotados más.
La aparición de la generación del centenario con figuras como José Carlos Mariátegui, Luis Alberto Sánchez, Jorge Basadre, Raúl Porras Barrenechea quienes a través de su ideología confrontaron las ideas preexistentes de la generación del novecientos. Es en San Marcos donde se impulsa la reforma universitaria con el fin de poder elegir a los catedráticos para así poder recibir una formación de acuerdo a las diferentes corrientes ideológicas de la época, cuestionando el tradicionalismo de la educación universitaria y el dominio del civilismo en ese plantel de educación superior.
La huelga de 1918-1919, por la jornada de las 8 horas de trabajo marca un hito en los movimientos sociales del Perú al haber logrado con una movilización general alcanzar este reclamo por mejores condiciones de trabajo, una consecuencia directa del mismo fue el fortalecimiento del movimiento sindical, el que luego en 1919 fue usado por Leguía para llegar al poder, iniciando su gobierno de once años, conocido como el Oncenio.
Gobernantes de la República Aristocrática
La República Aristocrática abarca los gobiernos desde 1895 hasta 1919, desde la gestión de Nicolás de Piérola hasta la segunda de José Pardo y Barreda. Durante este periodo histórico, el poder político y económico se sostuvo en los civilistas; los demócratas pasaron entonces a la oposición. El predominio del civilismo se habría de prolongar a lo largo de 24 años.
Gobierno de Nicolás de Piérola (1895-1899)
 Gobierno constitucional de Nicolás de Piérola
·                     Se estimuló el ahorro, se evitaron empréstitos que endeudaran más al país y se fomentó la formación de cooperativas.
·                     Se reformó el sistema monetario con la implantación del patrón de oro. Por ley del 29 de diciembre de 1897 se ordenó la acuñación de la Libra Peruana de Oro, con el mismo ley y peso de la libra esterlina inglesa.
·                     Reducción del impuesto a los productos de primera necesidad (alimentos) e incremento de los que sirven de placer o de vicio (alcohol y tabaco).
·                     Se impulsó el desarrollo de la Amazonía, cuyo auge económico se inició con la explotación del caucho.
·                     Manuel Madueño intentó crear un estado federado en Loreto, conocido como el Estado Federal de Loreto.
·                     Por ley del 22 de enero de 1896 se creó el Ministerio de Fomento, para organizar un plan de obras públicas e impulsar el desarrollo industrial. Su primer ministro fue el ingeniero Eduardo López de Romaña, que después fue quien sucedió a Piérola en la presidencia.
·                     Se creó la Escuela Militar de Chorrillos, el 24 de abril de 1898, cuyo fin era hacer de la milicia una carrera técnica.
·                     Llegó el progreso técnico: el primer fonógrafo (1896); el primer cinematógrafo (1897), cuya función inaugural fue dada con la presencia de Piérola; los rayos Roentgen (1896); los primeros automóviles (1898) y se aumentaron las líneas telefónicas.
·                     Se implantó el estanco de la sal, cuyo producto fue destinado como fondo para el rescate de Tacna y Arica, en poder de Chile.
·                     Se firmó el Tratado Billinghurst-La Torre (1898) para establecer el procedimiento normativo a seguir en la realización del plebiscito en Tacna y Arica. Este no llegaría a realizarse nunca, y más bien Chile acentuó su desalmada política de chilenización en dichas provincias peruanas.
Gobierno de Eduardo López de Romaña (1899-1903)
·            Promulgó el código de aguas, el código de minería y el código de comercio.
·            Se desarrolló la agricultura, la minería y la industria.
·            Se iniciaron las exploraciones a la selva
·            Se establecieron los primeros grupos sindicalistas en Lima.
·            Se rompieron las relaciones diplomáticas con Chile por la hostilización a peruanos en Arica y Tacna (1901). Estas se reanudarían en 1905, para volverse a romper en 1908.
·            Se instaló la compañía estadounidense Cerro de Pasco Mining Company (luego llamada Cerro de Pasco Copper Corporation), para explotar las minas de la sierra central.
·            Se firmó el Tratado Osma-Villazón con Bolivia.
·            Se impulsó el desarrollo agrícola, para lo cual fundó la Escuela Nacional de Agricultura.
Gobierno de Manuel Candamo Iriarte (1903-1904)
·      Líder del Partido Civil y acaudalado hombre de negocios, fue elegido con una abrumadora mayoría, debido en parte a la negativa del Partido Demócrata a presentar candidato a la presidencia.
·      Inicia una enérgica política ferrocarrilera, presentando al Senado un proyecto para el estudio y construcción de ferrocarriles en distintos lugares de la República.
·      Se inaugura el primer ferrocarril eléctrico transurbano (1904) cuya ruta era Lima-Chorrillos.
·      Falleció a los 8 meses de asumir su mandato, víctima de una enfermedad, siendo reemplazado por el vicepresidente Serapio Calderón, quien convocó a elecciones.
Primer gobierno de José Pardo y Barreda (1904-1908)
                   Primer gobierno de José Pardo
·            En las elecciones de 1904, José Pardo, joven líder del Partido Civil (aliado con el Partido Constitucional o cacerista), se enfrentó con el viejo caudillo Nicolás de Piérola (de la alianza demócrata-liberal). Pero poco ante de los comicios, Piérola renunció a su candidatura, aduciendo falta de garantías. Fue así como Pardo se hizo fácilmente del triunfo.
·            Se creó la caja de depósitos y consignaciones, actualmente el Banco de la Nación.
·            Se hizo una radical reforma de la educación pública. Decretó la educación primaria gratuita y obligatoria, a cargo del gobierno central (hasta entonces había estado en manos de los municipios).
·            Se dio un gran fomento a la educación con la creación de instituciones como la Escuela Normal de Varones y Escuela de Artes y Oficios.
·            Se mandó elaborar el reglamento y legislación del trabajo a cargo de José Matías Manzanilla.
·            Se empezó la construcción de algunos ferrocarriles, como la línea de Sicuani a Cuzco y la de La Oroya a Huancayo.
·            Se permitió el ingreso de las mujeres a la universidad.
·            Se preocupó por la defensa nacional, repotenciando la marina de guerra con la adquisición de dos cruceros: Almirante Grau y Coronel Bolognesi.
·            Su ministro más destacado fue Augusto B. Leguía (Hacienda).
Primer gobierno de Augusto B. Leguía (1908-1912)
·                 Augusto Leguía fue el candidato oficialista (civilista) a la presidencia en 1908 y no contó con rivales de peso, pues Piérola, una vez más, se abstuvo de presentar su candidatura. Debido a ello, Leguía se hizo fácilmente del triunfo.
·                 Un grupo de pierolistas secuestró a Leguía e intentó infructuosamente hacerle firmar su renuncia, en la Plaza Bolívar (Sublevación del 29 de mayo de 1909).
·                 El partido civil se dividió entre los leales a Pardo y los seguidores de Leguía.
·                 Se agudizaron los problemas limítrofes con los países vecinos, resaltando el enfrentamiento con Colombia y la tensión con Ecuador.
·                 Con Chile se produce un incidente diplomático, llamado el “incidente de la corona”, cuando el ministro chileno en el Perú quiso obsequiar una corona de bronce durante la inauguración del monumento de la Cripta de los Héroes peruanos caídos en la guerra del Pacífico. El canciller peruano Melitón F. Porras Osores rechazó esa ofrenda, pues a su entender, no correspondía a los verdaderos sentimientos del gobierno chileno, que continuaba con su desalmada política de chilenización en Tacna y Arica. El ministro chileno se retiró ofendido a su país (1908).
·                 Se firmó con Bolivia el Tratado Polo-Bustamante y con Brasil el Tratado Velarde-Río Branco, finiquitándose así, definitivamente, las fronteras con ambos países.
·                 Se dio impulso a la producción azucarera y algodonera.
·                 Se concedió apoyo a los colonos para que explotasen el caucho en la Amazonía.
·                 Se aprobó la ley Nº 1378 sobre accidentes de trabajo, una de las 10 leyes del proyecto Manzanilla.
·                 Creación del Conservatorio Nacional de Música.
Gobierno de Guillermo Billinghurst (1912-1914)
·                 Ex alcalde de Lima, su candidatura a la presidencia, presentada en último momento, tuvo el apoyo de las clases populares. Fue apodado Pan Grande por su campaña a favor del abaratamiento de los alimentos. Enfrentó al candidato oficialista Ántero Aspíllaga.
·                 Durante la campaña electoral, Billinghurst exigió la anulación de los comicios y que la elección del presidente se trasladara al Congreso. Amparado por las masas, su pedido fue acatado por el Congreso, que lo eligió presidente.
·                 No obstante, careció de mayoría en el Congreso, debido a que este se renovaba cada dos años por tercios. Billinghurst encontró una mayoría civilista y leguiísta en el parlamento que se le mostró muy hostil.
·                 Reivindicó los derechos obreros, lo que le atrajo la animadversión de la oligarquía. La clase trabajadora se vio así alentada a hacer sus reclamos, a través de una serie de huelgas.
·                 Estableció las 8 horas de trabajo para los obreros del muelle del Callao.
·                 Ante la anunciada apertura del Canal de Panamá al comercio marítimo, se emprendió una política de mejoramiento de los servicios portuarios, especialmente del Callao.
·                 Se implantó el curso de Religión en los colegios y escuelas normales.
·                 Fundación de la Escuela de Enseñanza Doméstica, destinada a la preparación de mujeres de escasos medios económicos.
·                 La Empresa del Agua Potable de Lima pasó a la administración directa del Estado.
·                 Fallecimiento de Nicolás de Piérola, el 23 de junio de 1913.
·                 Intentó disolver el Congreso, que estaba controlado por los civilistas y los leguiístas, hecho que aceleró su caída a través de un golpe de Estado.
Gobierno de Óscar R. Benavides (1914-1915)
·            Llegó al poder mediante un golpe de estado militar. Encabezó una Junta de Gobierno y luego fue nombrado Presidente Provisorio por el Congreso.
·            Desarrolló un breve gobierno con el cual devolvió el poder a la oligarquía civilista.
·            Estalló la rebelión campesina en Puno, liderada por Rumi Maqui a causa de la explotación y el latifundismo.
·            Se inició la primera guerra mundial, que tendría graves efectos en la economía.
·            Se convocó a una convención de partidos políticos para designar una candidatura de unificación con miras a las elecciones de 1915. Participaron los partidos Civil, Constitucional y Liberal; el Partido Demócrata se abstuvo de participar. El designado como candidato fue José Pardo, expresidente y líder del civilismo, que derrotó ampliamente al candidato demócrata Carlos de Piérola.
Segundo gobierno de José Pardo y Barreda (1915-1919)
Segundo gobierno de José Pardo
·                     Este fue el último gobierno de la llamada República Aristocrática la cual dio inicio al Oncenio de Augusto B. Leguia.
·                     A este periodo se le denomina Renacimiento Civilista.
·                     A este gobierno le tocó enfrentar las consecuencias de la Primera Guerra Mundial en el aspecto económico, en el Perú teníamos una sólida moneda de oro "la libra peruana" y con la amenaza de que se suscitara una brusca parálisis económica se dieron los "billetes fiscales".
·                     El estallido y desarrollo de la primera guerra mundial repercutió en la economía peruana porque provocó el aumento de las exportaciones hasta en 300%, en beneficio de los agro-exportadores y empresas mineras.
·                     Hubo escasez de alimentos, ya que muchos agricultores preferían cultivar algodón para la exportación y no alimentos, generando desabastecimiento y el aumento de los precios de dichos productos.
·                     Los obreros reclamaban, a través de huelgas y paros, por el abaratamiento de las subsistencias, la implantación de la jornada de las 8 horas y otras reivindicaciones laborales.
·                     El 15 de enero de 1919 se dio un decreto que esta

   

               LA ECONOMÍA  ENTRE PERÚ Y ESTADOS                                                          UNIDOS
                 La liberalización comercial en América Latina ha sido pieza angular de las reformas de mercado y las políticas económicas propulsadas a través de la región durante los últimos veinte años. Del conjunto de reformas de mercado, incluyendo las que afectan al sector financiero, el gasto público y otras esferas de política económica, ninguna parece haber avanzado tan extensamente, con la misma firmeza ni en tan poco tiempo, como la reforma comercial. Ya a mediados de los noventa, luego del primer período de reformas de mercado, el arancel latinoamericano promedio había caído más de un 60% y la dispersión arancelaria (la distancia entre el arancel más alto y el más bajo) se había reducido drásticamente, en proporciones iguales o incluso mayores que la reducción arancelaria.
          1 Por primera vez en la historia de América Latina, aun con los cambios de gobierno característicos del ejercicio de la democracia, la apertura comercial ha pasado a ser política de Estado en casi todos los países del continente. Junto con el deseo de establecer metas de desarrollo económico y lograr una mejor inserción internacional, esta apertura ha propiciado el diseño de sofisticados instrumentos y políticas para la ejecución de objetivos comerciales y económicos, tanto en el ámbito nacional como internacional. Entre ellos resaltan la “independencia” de las políticas comerciales dentro del aparato burocrático de los gobiernos, el lanzamiento o la reinvención de esquemas de asociación o integración económica (como el Mercosur o la Comunidad Andina) y la búsqueda acelerada de acceso preferencial a otros mercados mediante tratados de libre comercio (TLC).
              2 Los TLC han cobrado singular importancia en el repertorio de políticas económicas y de desarrollo de los países latinoamericanos. En esencia, estos acuerdos estipulan la eliminación de casi todas las barreras al comercio entre

                     los países firmantes, mediante un cronograma de desgravación arancelaria y de eliminación paulatina de los obstáculos al libre movimiento de mercancías y servicios. Los tratados contienen cláusulas de excepción y de reservas de instancias comerciales (por ejemplo, ciertos bienes o servicios que quedan reservados para nacionales) según lo que hayan acordado los gobiernos que negocian los acuerdos, siguiendo sus intereses nacionales (las llamadas “modalidades de negociación”). En ese sentido, los TLC constituyen herramientas de acceso preferencial a mercados internacionales, condición que muchos políticos latinoamericanos han considerado esencial para el éxito de sus políticas de internacionalización económica en un contexto de globalización. La gran mayoría de los países latinoamericanos, encabezados por México y Chile, se ha dado a la tarea de negociar TLC con una amplia variedad de países avanzados (por ejemplo, los Estados Unidos y la Unión Europea) y en desarrollo, y dentro de América Latina así como en otros continentes (como los acuerdos con China y la India en el caso chileno). Según datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Chile y México, seguidos de cerca por otros Estados de la región, se encuentran a la vanguardia en la lista mundial de países que han firmado e implementado mayor cantidad de acuerdos de libre comercio.3 Esta globalización económica de América Latina constituye un importante fenómeno con singulares implicaciones políticas, tanto por los vínculos exteriores y la competitividad internacional de los países como por aspectos internos que involucran prácticas regulatorias, gestión pública y políticas de desarrollo, entre otros. La implementación de acuerdos de libre comercio, particularmente con los Estados Unidos, conlleva un importante número de ajustes y cambios en los regímenes regulatorios y administrativos de las actividades comerciales de los países latinoamericanos. La lógica de estos ajustes radica en que cuando un grupo de países liberaliza el comercio mutuo, la eliminación de aranceles no basta para maximizar los beneficios del intercambio, ya que, en la medida en que haya amplias diferencias en los marcos regulatorios, éstas pueden imponer altos costos de transacción al intercambio comercial, y por lo tanto erosionar las ganancias del libre comercio. Esto vuelve necesario entonces un difícil proceso de adecuación de algunas normativas del país menos avanzado al régimen del país avanzado, de manera tal que el comercio y la inversión entre ambos fluyan más fácilmente una vez que el acuerdo sea implementado. 

Siguiendo esta lógica, puede decirse que los TLC involucran dos retos casi simultáneos: la desgravación permanente del comercio entre los países firmantes y el diseño de una variedad de herramientas políticas y administrativas del comercio y los temas vinculados, como códigos aduaneros, leyes de competencia, regulaciones laborales y regímenes de propiedad intelectual, por mencionar algunos ejemplos. Más allá de estos requisitos, y debido a la apuesta que han hecho por los acuerdos de libre comercio como vehículos para lograr una inserción avanzada en la economía global, algunos gobiernos latinoamericanos se han dado a la tarea de elaborar planes para la construcción de infraestructura física y regulatoria, y así potenciar la promesa de desarrollo con la que se han lanzado a la conclusión de TLC. El Perú se ubica en este último grupo de países y cuenta con una de las agendas comerciales más activas y ambiciosas de América Latina. Luego de una prolongada negociación, tanto para la conclusión del acuerdo como para su implementación, el TLC con Estados Unidos entró en vigor el 1º de febrero de 2009, en medio de la mayor crisis en la economía internacional de los últimos setenta años. En el contexto de esta crisis el Perú ha apostado por la apertura: además del TLC con Estados Unidos, ha concluido negociaciones con China, está negociando libre comercio con la Unión Europea y se propone otras tantas tratativas con socios del Pacífico asiático. Todas estas instancias reflejan una apuesta internacionalista del Perú, que ha conllevado un ambicioso programa de reformas internas para desarrollar la competitividad del país. Esta publicación pretende explorar el significado de la implementación del TLC con los Estados Unidos para la política y la economía peruanas. En las siguientes páginas se encuentran aportes que destacan el contenido del tratado (De la Flor) y la forma en que éste marcó una importante pauta en el desarrollo de una nueva política comercial peruana (Paredes). Los autores exploran los retos económicos que implica la apertura comercial recíproca con los Estados Unidos y cómo se ubica en el desempeño actual y prospectivo de la economía peruana (Díaz, Mendoza), la respuesta de la población y las razones detrás del aparente apoyo popular del que goza el acuerdo con los Estados Unidos (Baker), el modo en que la nueva política comercial del Perú se ubica en el contexto regional andino y sudamericano (Perales) y el sentido de la liberalización comercial bilateral de EE.UU. (Wise y Quiliconi). De igual forma, se abordan los casos de otros países latinoamericanos cuyas experiencias en la implementación de un TLC con Estados Unidos guardan 

              lecciones para el Perú (Arbaje), así como el camino de reforma institucional en el Perú que implica la suscripción de este acuerdo comercial (Illescas). Los trabajos aquí reunidos proceden de una conferencia sobre el tema celebrada en Lima el 29 y 30 de agosto de 2008, organizada por el Programa Latinoamericano del Woodrow Wilson Center y el Centro de Investigaciones de la Universidad del Pacífico. La reunión forma parte de un proyecto sobre la economía política de los TLC latinoamericanos del Programa .

Latinoamericano del Wilson Center, que pretende explorar las implicaciones políticas y económicas –en los planos institucional y distributivo– que conlleva la implementación de los TLC con Estados Unidos. El proyecto cuenta con el generoso apoyo de la Fundación Ford y de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Esperamos que la inclusión de variables políticas y económicas en la discusión del TLC según aparecen en este volumen ayude a una mejor evaluación de las oportunidades y los riesgos de este tratado. 

Consideramos que una discusión abierta y ponderada de todas las variables no sólo contribuye a iluminar las circunstancias del libre comercio entre el Perú y los Estados Unidos, sino que a la vez abre la puerta a una discusión más amplia sobre algunas de estas variables en el contexto de los demás acuerdos de libre comercio entre los Estados Unidos y Latinoamérica.


                       SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
                El término de Segunda Revolución Industrial designa el conjunto de transformaciones socio-económicas relacionadas que se produjeron aproximadamente entre 1880 hasta 1914. Durante este periodo los cambios se aceleraron fuertemente. El proceso de industrialización cambió su naturaleza y el crecimiento económico varió de modelo. Los cambios técnicos siguieron ocupando una posición central, junto a los ocurridos en los mercados, en su tamaño y estructura. Las innovaciones técnicas concentradas esencialmente, en nuevas fuentes de energía como el gas, el petróleo o la electricidad; nuevos materiales y nuevos sistemas de transporte (avión y automóvil) y comunicación (teléfono y radio) indujeron transformaciones en cadena que afectaron al factor trabajo y al sistema educativo y científico; al tamaño y gestión de las empresas, a la forma de organización del trabajo, al consumo, hasta desembocar también en la política.
                 Este proceso se produjo en el marco de la denominada Primera globalización que supuso una creciente internacionalización de la economía, que cada vez funcionaba más a escala mundial y que alcanzó más territorios que la primera revolución, que se había limitado a Gran Bretaña, alcanzando ahora casi toda Europa Occidental, Estados Unidos y Japón.
Entre los cambios sucedidos en los países que vivieron la industrialización durante este periodo, destacan los siguientes:
·         Innovaciones tecnológicas.
·         Cambios organizativos en las empresas y mercados.
·         Se reforzó el papel del Estado en la economía.
·         El nacimiento de la primera globalización.
Término de revolución
El título de segunda revolución industrial originariamente hacía referencia a la segunda revolución técnica experimentada en el proceso de industrialización, aunque hoy ha rebasado este ámbito para designar el conjunto de transformaciones que caracterizan a esta nueva fase del proceso.
No existe una única definición para el término "revolución industrial" y pueden atribuirse varios significados al término según el enfoque y el contexto en el cual se expresa. Según David Landes existen por lo menos tres acepciones o modos de uso del término: a) el que hace referencia al conjunto de innovaciones tecnológicas que sustituyen la habilidad humana por maquinaria y la fuerza animal por energía provocando el paso de la producción artesanal a la fabril; b) aquel que se utiliza para remarcar un cambio tecnológico rápido e importante en algún periodo histórico determinado o como secuencias de innovaciones determinadas; y c) hace referencia específica al periodo del siglo XVIII en el cual se da un cambio económico y social al pasar de una producción agraria y artesanal a otra mecanizada o industrial iniciada en Inglaterra y expandida desigualmente a Europa continental.
Avance técnico y científico
El proceso de cambio técnico durante la Segunda Revolución Industrial constituyó uno de los más trascendentales cambios desde el punto de vista histórico, cuando las innovaciones tecnológicas adquirieron el carácter de modernidad, que sentó las bases tecnológicas del siglo XX y se distanció de las bases de la primera revolución.
La ciencia y la tecnología en este periodo se caracterizó por la mayor complejidad de las máquinas y equipos y por una relación más estrecha entre ambas que requirió una mayor cualificación para su implantación, lo que dificultó su difusión. El núcleo del cambio técnico se diversificó hacia más sectores y se amplió geográficamente, hacia toda Europa y Estados Unidos. Algunos de esos inventos aparecieron en las décadas de 1850 y 1860, pero las innovaciones más radicales surgieron en el periodo entre 1870 y 1913 en Estados Unidos y Alemania principalmente, en los que se concentró la mayor parte de las invenciones que se desarrollarían posteriormente a lo largo del siglo XX. Todos estos descubrimientos acabaron por conformar un nuevo sistema tecnológico.
El resultado de este nuevo sistema fue la ampliación de los recursos naturales dispuestos, el desarrollo de otras innovaciones tecnológicas complementarias, el ahorro de trabajo que generó un incremento enorme de la productividad, mayores beneficios, salarios más altos, precios de consumo más bajos y una gama de nuevos productos. El nuevo sistema tecnológico, en definitiva, puede considerarse el motor del crecimiento de fines del siglo XIX y del primer siglo XX.
Se distinguen tres fuentes fundamentales de avance tecnológico en este periodo:
·         La aparición de nuevos materiales, la lista de nuevos materiales descubiertos es larga:
·         se descubren nuevos metales como:
·         Acero (1855), ya utilizado anteriormente pero que se convierte por su baratura en el metal estrella de la época, sustituyendo al hierro.
·         Zinc (c. 1830), tendrá una cierta importancia ya que al mezclarse con el hierro detiene su oxidación.
·         Aluminio cuya historia va ligada al avance de la electricidad. Es un metal muy ligero y resistente. Fue descubierto por Wökler en 1845 pero hasta 1886 no se generaliza, cuando Hall le aplicó el proceso de electrólisis.
·         El níquel (1860) se usó principalmente para mezclarlo con el acero y lograr así el acero inoxidable. Al mezclarlo con el cobre se crea una aleación llamada alpaca que tuvo muchas aplicaciones en el campo doméstico.
·         Manganeso y cromo (c. 1900)
·         El cobre tendrá también una gran importancia, al perfeccionarse su producción se va a destinar, casi exclusivamente, a la industria eléctrica, bien como conductor o bien como componente de los motores eléctricos.
·         Productos químicos, la industria química va a experimentar una expansión sin precedentes y se van a encontrar avances prácticamente para todos los campos de la producción, unos ya conocidos pero que ahora se producen mediante procedimientos nuevos:
·         La sosa se va a producir de manera rentable tras los descubrimientos del belga Solvay, éste hizo pasar amoníaco por agua salada, así se genera bicarbonato sódico susceptible de convertirse fácilmente en sosa; esto multiplicó la producción mundial de este producto.
·         Los colorantes artificiales van a sustituir a los colorantes naturales anteriores y se obtendrán de productos derivados de la hulla como el alquitrán y el benzol. La investigación en este campo fue muy intensa debido a la gran demanda de la industria textil y en menos de 20 años se encontraron sustitutos de todos los tintes naturales.
·         Los explosivos adquieren un gran desarrollo. La pólvora era el único conocido y estallaba por ignición (fuego), se van a descubrir nuevos explosivos químicos que estallan por percusión como la nitrocelulosa y la nitroglicerina, esta última del italiano Sobrero. En 1866 Alfred Nobel, también conocido por los premios que llevan su nombre, inventó la dinamita, mezcla de nitroglicerina y un tipo de arcilla llamada Kieselguhr, esto generará una gran industria de explosivos. La dinamita tendría importantes aplicaciones en la minería y en el campo militar gracias a su gran potencia y estabilidad.
·         En el campo la demanda de fertilizantes dará lugar al desarrollo de los abonos químicos o fertilizantes sintéticos. Se van a elaborar superfosfatos y nitrato sódico, este último se elabora a partir de nitratos minerales procedentes de la Antártida. Europa era la zona que más nitrato sódico consumía. Otros elementos minerales indispensables para las plantas también se sintetizaron químicamente como el abono de potasio.
·         El cemento portland (c. 1840) asociado al fenómeno de la creciente urbanización de la época
·         La energía ha constituido históricamente un elemento fundamental de cualquier cambio técnico trascendente y lo fue también en este momento. La oferta de energía aumentó y se diversificó, debido al perfeccionamiento de técnicas ya conocidas, como la máquina de Watt, la turbina o la industria del gas, y por otro lado gracias a las nuevas formas de energía, como la electricidad y el petróleo, con grandes ventajas en su utilización.
·         La mecanización continuó con un progresivo proceso de avance, debido a la creciente escala de las unidades de producción, facilitado por el empleo del acero y otros metales y de las nuevas fuentes de energía.
El hierro
El hierro seguía siendo el metal más utilizado y sobre él se van a aplicar importantes innovaciones. Thomas en 1878 inventó un sistema para explotar el hierro rico en fósforo, hasta entonces no se habían tenido en consideración estos yacimientos por el carácter quebradizo del metal. El procedimiento Siemens-Martin abarató la obtención de este mismo producto.
Durante la primera revolución industrial el hierro se aplicó casi exclusivamente al ferrocarril, ahora va a encontrar nuevas aplicaciones como la construcción y el armamento. En el terreno constructivo se van a levantar puentes de hierro, estaciones de trenes, mercados, monumentos como la Torre Eiffel en 1889, y sería la base para la construcción de los primeros rascacielos en Chicago al hacer estos edificios con una estructura de hierro.
El acero (aleación de hierro con una pequeña cantidad de carbono) era un metal muy caro de producir y su utilización se limitaba a escasos productos: cuchillería, aparatos de precisión... El panorama cambia al aparecer nuevos procedimientos como el convertidor de Bessemer en 1855 que permitió incrementar la producción de acero a un precio razonable. En el campo armamentístico se utilizará más el acero que el hierro, las nuevas aplicaciones pasan por la construcción de acorazados o submarinos totalmente revestidos de acero.
Revolución del transporte
Locomotora de 1874 en el ferrocarril de Pensilvania.
Durante este periodo el coste de los transportes experimentó un gran descenso que permitió la integración de los mercados hasta entonces muy desconectados, esto se pone de manifiesto, por ejemplo en el precio del trigo en Inglaterra y Estados Unidos, mientras que en 1860 el precio del trigo en Liverpool casi doblaba el del mercado de Chicago; hacia 1915 los precios eran casi iguales. Este abaratamiento impulsó el comercio internacional, la integración de los mercados nacionales e internacionales, la unión de zonas productoras y consumidoras de todo tipo de recursos y las migraciones generalizadas de personas.
El cambio en el ferrocarril fue espectacular y siguió siendo el medio de comunicación terrestre más utilizado. Así, mientras que en 1840 el desarrollo ferroviario era todavía escaso, en Europa solo nueve países habían construido alguna línea ferroviaria, con una red en todo el continente de menos de 4.000 kilómetros y solo cuatro países (Gran BretañaAlemaniaFrancia y Bélgica) que habían superado los 300 kilómetros, en Estados Unidos en esa misma fecha se habían construido 4.510 kilómetros. Treinta años después, en 1870, se había consolidado este medio y se superaban en Europa los 100.000 km de extensión y en Estados Unidos 70.000.
España en 1848, fue el décimo país del mundo en inaugurar una línea ferroviaria, la de Barcelona a Mataró, aunque en 1837 ya había entrado en funcionamiento el ferrocarril entre la Habana y Güines en la Cuba española; a estos les siguió en 1851 la línea entre Madrid y Aranjuez. Se siguieron construyendo vías ferroviarias desde los lugares en los que se había originado (Europa Occidental y noreste de los EE. UU.) hacia lugares más lejanos, creándose así las grandes redes transcontinentales de América del Norte (hacia 1870) y Eurasia (Transiberiano y Orient Express hacia 1900).
El desarrollo del transporte naval fue también muy notable. Por un lado los clípers que llegaban desde Inglaterra hasta el Pacífico y Australia, supusieron el canto del cisne de la navegación a vela. Pero lo más importante fue la aplicación sistemática a los barcos de calderas a vapor de triple y cuádruple expansión mucho más eficientes, la introducción del casco de hierro en 1860 y posteriormente de acero en 1879 y la aplicación de la turbina a vapor en 1894. Estas innovaciones disminuyeron los costes de mantenimiento y funcionamiento de las naves y aumentaron el espacio reservado para las mercancías y los pasajeros. Hacia 1880 también se disminuyeron las tripulaciones y los costes con la desaparición del velamen auxiliar del que disponían todavía los barcos a vapor. Todos estos cambios permitieron reducir los fletes del transporte atlántico en un 45 por ciento.
Crecimiento demográfico y grandes migraciones
Durante el siglo XVIII el ritmo de crecimiento de la población europea experimentó un espectacular crecimiento generado por múltiples factores. En primer término, las transformaciones en la producción agrícola; con la incorporación y aplicación de nuevas tecnologías y técnicas que permitieron obtener un mayor rendimiento de los terrenos de cultivo, la introducción de cultivos provenientes del continente americano (papa, maíz), así como la explotación de terrenos cultivables en los continentes colonizados, contribuyeron al aumento de la población al incrementarse la capacidad de producir alimentos. Así mismo, los avances en la medicina produjeron una reducción considerable en las tasas de mortalidad y un incremento sostenido en las tasas de natalidad. De esta manera, entre los siglos XVIII y XIX el continente europeo experimentó un crecimiento espectacular en su población, que pasó de 208 a 430 millones (207%), en el periodo citado.
Los cambios demográficos, así como la rápida urbanización de la población y un excedente de la población activa, como consecuencia de la capacidad productiva de la agricultura impulsados por la Revolución Industrial, motivaron movimientos migratorios de la población europea de gran magnitud hacia países en proceso de industrialización. Además de los anteriores, otro factor que contribuyó a impulsar las corrientes migratorias fue la revolución en el transporte, con la aplicación del vapor en el transporte terrestre y la navegación, a través de los transatlánticos impulsados por turbinas de vapor, que facilitaron el transporte de pasajeros y mercancías, al reducirse de forma considerable el costo y tiempo empleados en los desplazamientos entre Europa y América. Se calcula que entre el periodo entre 1850 y 1940 se desplazaron cerca de 55 millones de europeos, la mayoría de ellos, se asentaron en los Estados Unidos, país que se convirtió en el principal polo de atracción de emigrantes europeos provenientes de las Islas Británicas, Italia, Alemania, entre otros, aunque los movimientos migratorios también se dirigieron hacia países como Argentina, Brasil y Canadá.
El capitalismo
El desarrollo del capitalismo monopolista en la segunda mitad del siglo XIX se produjo en el marco de un nuevo ciclo de expansión general y fue acompañado de un nuevo crecimiento de las fuerzas productivas de varios países. De este modo, el capital se centralizó y la producción se concentró al formarse el monopolio con el acuerdo y unión de capitalistas. Así, los monopolios lograron determinar las condiciones de venta de gran parte de los productos, fijando los precios y obteniendo por ende mayores ganancias. Sin embargo, los monopolios, si bien tendieron a lograr un mayor o mejor control de los mercados, no eliminaron por completo la lucha por la competencia, la cual ocurrió tanto entre las mismas corporaciones monopolistas como entre las empresas que se mantuvieron al margen de los carteles y de los trusts. Por el contrario, la hicieron más violenta tanto a nivel de los mercados internos como de los internacionales. En este escenario, los bancos jugaron un nuevo papel decisivo para la transformación del capitalismo en un fenómeno que caracterizaría a la segunda parte del siglo XIX, así como a la primera del siglo XX: el imperialismo (es decir, los intentos de establecer o mantener una soberanía formal de una potencia determinada sobre otras sociedades subordinadas a esta).
Durante este período, el imperio alemán rivalizó o sustituyó al de Gran Bretaña y de Irlanda como la nación industrial primaria en Europa. Esto ocurrió como resultado de varios factores. Alemania, habiéndose industrializado después de Gran Bretaña, pudo modelar sus fábricas como las de Gran Bretaña, ahorrando así una cantidad substancial de capital, esfuerzo y tiempo. Mientras que Alemania hizo uso de los últimos conceptos tecnológicos, los británicos continuaron utilizando tecnología costosa y anticuada. En el desarrollo de la ciencia y la investigación pura, los alemanes invirtieron más pesadamente que los británicos, especialmente en la industria química. El sistema alemán del cartel (conocido como Konzerne), siendo perceptiblemente concentrado, podía hacer un uso más eficiente del capital fluido. Algunos creen que los pagos de reparación exigidos de Francia después de su derrota en la Guerra Franco-Prusiana de 1870 y 1871 habría proporcionado el capital necesario para permitir inversiones públicas masivas en infraestructura como ferrocarriles. Esto proporcionó un mercado grande para los productos de acero innovadores y facilitó el transporte. La anexión por parte de de las provincias de Alsacia y Lorena, provocó que una parte de la que había sido la base industrial francesa pasase a Alemania. En los Estados Unidos la Segunda Revolución Industrial se asocia comúnmente a la electrificación según lo iniciado por Nikola Tesla, Thomas Alva Edison y George Westinghouse y por la gerencia científica según lo aplicado por Frederick Winslow Taylor.
Emergencia de nuevas potencias
Si bien, en la Primera Revolución Industrial, Inglaterra se convirtió en la primera potencia económica, durante la Segunda Revolución Industrial esta situación cambió radicalmente con la emergencia de nuevas potencias: Alemania, que a partir de su unificación tuvo un destacado desarrollo económico e industrial, así como los Estados Unidos y Japón. Por otra parte, Japón a partir de la segunda mitad del siglo XIX, comenzó a seguir un proceso de modernización. La restauración Meiji emprendió una serie de reformas que tenían como propósito romper el aislamiento en que había permanecido el país y eliminar los obstáculos al crecimiento económico impuestos por el régimen de gobierno antecesor, tomando como modelos de referencia a los países occidentales, principalmente los Estados Unidos, que habían ingresado en su territorio. De esta manera, el gobierno Meiji promovió la creación de fábricas para la industria pesada con tecnología importada desde Europa, así como la expansión del poderío militar. Para principios del siglo XX, Japón había logrado consolidar un importante crecimiento industrial despuntado como potencia económica.
·         Comenzó su proceso industrial en 1840, y en 1914 se convierte en la principal potencia industrial.
·         Fue la principal potencia gracias a sus avances tecnológicos y el buen uso de la economía.
·         A principios del siglo XIX los obstáculos para una producción industrial era de orden institucional: estaba fragmentada en 39 pequeños estados (unidades políticas independientes). Esto pone trabas al proceso industrializador debido a las barreras aduaneras, a la existencia de una moneda distinta y al monopolio comercial. Hay dificultad de poner en marcha un mercado interno unificado.
·         Pervivencia de rasgos feudales que limitan la movilización geográfica, desalientan innovaciones y la iniciativa personal. Todos estos rasgos feudales desaparecen con la invasión(1810).
·         1834. Mercado único de la Unión aduanera del estado , que es comercial, no política. Proceso industrializador con éxito por todo el continente debido a la disposición de los recursos naturales y la larga tradición industrial a domicilio (artesanal).
·         Influye el modelo ruso. Hace frente a la competitividad de los productos ingleses que empobrecen los mercados internos.
·         Sector punta: industria siderúrgica, química y eléctrica.
·         Importante el papel educativo: promoción de la educación profesional, científica y técnica.
·         Papel fundamental de la liberalización de la estructura económica social heredada del antiguo régimen; modernización de los sistemas de comunicación; política proteccionista que impulsa el proceso industrializador.
·         Importancia del crédito bancario y la gran empresa, caracterizada por una tendencia a la expansión e integración vertical.
·         Disponibilidad de recursos naturales (algodón, petróleo, oro, minerales, cuero, etc.).
·         Evolución demográfica.
El proceso demográfico de Estados Unidos tuvo tres rasgos esenciales que lo caracterizaron. En cuanto a la población, este país no superaba los cuatro millones de habitantes en el primer período; sin embargo la misma se fue duplicando cada 23 años, hasta que en vísperas de la Guerra de Secesión logró alcanzar los 32 millones. No obstante, en el último tercio del siglo se evidenciaría un relativo descenso en dicho crecimiento.